Esta idea que os muestro hoy es un proyecto nuevo que personalmente nunca había trabajado y que en menos de un mes se ha convertido en la actividad estrella en mis clases de inglés. Pero antes de mostrarla empecemos con algo de teoría.
Ya he comentado en más de una ocasión que la base de un buen aprendizaje es en gran medida la motivación. Pero, por otro lado, hay que tener en cuenta que que no a todo el mundo les motivan las mismas cosas. ¿Y esto, a qué se debe?. Pues bien, siguiendo la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, cada niño tiene más facilidad para aprender las cosas de una manera que de otras, esto se debe a que un niño puede ser brillante en todo lo que implique actividad física y que, por ejemplo, la música no se le de tan bien. Lo que nos lleva a la conclusión de que lógicamente este niño estará mucho mas motivado a aprender con su cuerpo que de otra manera. Pues bien, si pusieramos en práctica esta teoría, la solución lógicamente no sería desistir en nuestro empeño de enseñarle música a este alumno, sino pensar en actividades dentro del área de música que impliquen actividad física como por ejemplo, relacionando las notas musicales con gestos, posturas o movimientos. Claro está, y voy a hacer un poco de abogado del diablo, que teniendo a 30 niñ@s en el aula a veces se complica eso de ofrecer una educación 100% individualizada pero, bajo mi punto de vista, de lo que se trata es de ofrecer varios tipos de actividades que trabajen con diferentes inteligencias múltiples para explicar el mismo concepto y así poder llegar al máximo número de alumnos posibles.
Aquí os dejo un resumen más visual de la teoría de Howard Gardner:
Pues bien, todo esto aplicado a la clase de inglés, por ejemplo, se resumiría de la siguiente forma. Si quiero enseñarle a mis niñ@s los objetos de clase debo diseñar actividades que trabajen con las diferentes inteligencias múltiples para así poder motivarles y facilitarles el aprendizaje. Por ejemplo:
- necesitaré una canción relacionada con los objetos de clase para trabajar la inteligencia musical,
- actividades de mímica o que impliquen actividad física para trabajar la inteligencia corporal-cinestésica,
- encuestas entre los compañeros de clase para que se pregunten acerca de lo que tienen en su estuche, por ejemplo, para trabajar la inteligencia interpersonal,
- un cuento para la inteligencia lingüístico-verbal,
- alguna fichita de trabajo individual de autoevaluación para trabajar la inteligencia intrapersonal,
- una actividad en la que trabajemos de dónde vienen los materiales utilizados para crear los objetos de clase para trabajar la inteligencia naturalista,
- enseñar el vocabulario a través de imágenes para trabajar la inteligencia visual,
- y, por último, elaborar un sudoku de imágenes para trabajar la inteligencia lógico-matemática.
Éste último punto es el que os voy a mostrar hoy. He elaborado un tablero de sudoku con mi adorado cartón pluma y unos cuantos imanes:
Despuės elegí 6 imágenes de vocabularionmy las imprimí 6 veces para después plastificarlas (normalmente los sudokus son de 9 casillas pero al tratarse de niñ@s pequeñ@s lo hice más sencillo). Y el resultado final fue este:
No cabe decir que yo me elaboré una chuleta pues, lógicamente, las tarjetitas no se pueden colocar al tuntún.
Después de esto tocaba ponerlo en práctica. La primera sesión en la que trabajé con el sudoku fue para explicarles cómo funcionaba la actividad ya que nunca habían visto uno, por lo que lo completamos todos juntos. Pero fue sorprendente como en la segunda sesión fueron capaces ellos solitos de completarlo sin ninguna ayuda.
La norma era que antes de colocar la tarjetita debían decir en inglės el nombre de la imagen.
Como podéis ver esta actividad tiene múltiples aplicaciones en múltiples áreas ya que se puede utilizar con números, formas geométricas o ángulos en mates, con el abecedario en lengua, con vocabulario en idiomas...
Como siempre espero que os sirva de mucha utilidad este proyecto que en mi caso ha tenido muuuucho éxito.